Para las más despistadas, vuelvo a contar que en este momento me encuentro dando la vuelta al mundo, a lo Willi Fog pero con más días... Cuando tomas este tipo de decisión, es difícil escoger el punto de partida, pero nuestros amigos Borja y Nathalie nos lo pusieron muy fácil. Al recibir su invitación de boda, tuvimos claro que nuestra aventura comenzaba en Ecuador.
Borja y Natha se conocieron en Australia y, tras varios años viviendo allí, decidieron probar suerte en el país natal de la novia. Ambos son grandes amantes de la naturaleza y, ahora que por fin conozco el Ecuador, entiendo por qué decidieron quedarse aquí.
Quien los conoce, dirá de ellos que transmiten paz. Siempre están sonrientes, relajados y dispuestos a ayudar. Es como si estuvieran en total armonía con el mundo, la verdad es que me despiertan cierta envidia sana...
Decidieron celebrar una ceremonia andina, algo muy diferente a lo que estoy acostumbrada a encontrarme, así que yo encantada de estar allí y poder contároslo... Nos ponemos nuestras mejores galas y ¡allá vamos!
La ceremonia andina es un ritual sagrado realizado por un sacerdote andino (algo así como un chamán). Se celebra en un entorno natural y suele ser sencilla, sin lujos ni opulencias. Todo empieza el día anterior con el SIRICHI, cuando los novios deben construir una cabaña de paja en la que poder pernoctar esa noche. Por suerte, en este caso, la novia es arquitecta...
A las 6.30 de la mañana, se celebra la PAKARINA, o lo que es lo mismo, el renacimiento de los novios, quienes tuvieron que darse un buen BAÑO DE PURIFICACIÓN en el río, ¡con lo fría que estaba el agua! Ya limpios y con el corazón abierto y puro, sobre las 10.00h se dio paso a la ceremonia con todos los invitados a la boda, ¡y allí estaba yo! Además de la cabaña y varios detalles que os cuento más adelante, me llamó la atención la música, que sonaba en directo, combinando sonidos de violín con música típica andina. Simplemente la vestimenta de los músicos se mereció más de un click de las cámaras fotográficas.
Por fin llegó el momento que todos esperábamos. La novia llegó del brazo de su padre, andando sobre un camino de pétalos y luciendo un vestido precioso inspirado en un modelo de la diseñadora francesa Laure de Sagazan.
Durante la ceremonia, todas las energías de la naturaleza estuvieron presentes en todo momento: LOS APUS (espíritus de las montañas, representan el lado masculino), LA PACHA MAMA (Tierra Madre, representa lo femenino), EL AGUA (representa la pureza), y EL FUEGO (representa el camino o la fuerza).
El chamán iba guiando la ceremonia y nos pidió a todos que conectáramos con los elementos, y aunque lo intenté, aún me queda mucho que aprender hasta conectar con la Pacha Mama... Aún así, todo me pareció precioso y muy emotivo.
Además, la novia, fiel seguidora de Zeta & Petra, se inspiró en ideas del blog (¡todo un halago!) y cuidó cada detalle con mucho mimo. Se podían ver cintas blancas y tarros de cristal con flores colgando de los árboles que presidían la ceremonia.
En lugar de anillos, hubo un intercambio de ofrendas, y los novios se regalaron el uno a otro un collar de hilos bendecidos por una monja budista de los Himalayas, lugar donde se comprometieron. Como véis iban la mar de cucos sobre un cojín de encaje y arpillera.
Para acabar, los novios realizaron el acto de LA SIEMBRA, simbolizando así el sustento. Y ya convertidos en marido y mujer, tocaba sentarse a comer y, tras el brindis, llegó el momento de buscar mesa. Fue precioso ver nuestros nombres escritos en una ventana sobre el suelo...
Como en cualquier boda, tras la ceremonia los novios ofrecieron un gran banquete y festejo, agradeciendo a todos los invitados su asistencia. Nos pusimos como boas probando las delicias ecuatorianas, además de un picoteo ibérico que hacía los honores a las raíces del novio. Me encantaron los centros de mesa, con flores alegres y mensajes positivos.
Y después tocó bailar y bailar hasta altas horas... Sin duda, fue una boda súper especial y única, llena de detalles y rincones con mucho encanto.
Todo un gustazo haber podido estar allí compartiendo ese momento tan importante con Borja y Natha, y un placer poder contarlo en este blog. ¡Que seáis muy felices chicos! Aunque me consta que lo sois...
Mostrando entradas con la etiqueta Bodas reales (sin corona). Mostrar todas las entradas
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lunes, 14 de julio de 2014
viernes, 4 de abril de 2014
La boda de C&Z, ¡La fiesta!
El seating plan o protocolo de mesas fue muy sencillo. Como decidimos nombrar las mesa por títulos de obras de teatro, forré un corcho con tela de arpillera para poder colocar sobre ella pequeños papeles que simularan ser las páginas de un libro.
El día anterior, mi hermana y yo fuimos al Palacio San Joseren para decorar las mesas con velas, libros antiguos y estos indicadores de mesa tan sencillos hechos a mano por mí, a modo de marcapáginas.
Sobre cada plato, colocamos una tarjeta de agradecimiento diseñada y realizada a mano por Carlos y yo, ¡un trabajazo! pero queríamos agradecer a nuestros familiares y amigos el estar ahí... Y también el menú, diseñado por nosotros y con un guiño teatral.
En la mesa infantil, con intención de mantener algo entretenidos a los más pequeños, pusimos carpetas de dibujo que yo misma hice, un kit de pinturas para cada uno y abalorios para hacer pulseras y collares.
Para diferenciar las sillas de los novios de las del resto, mi hermana mayor (osea Petra) nos hizo estos cojines tan chulis que le pedí. La idea la cogí del blog fueron felices, porque me pareció muy divertida y diferente.
También fue mi hermana la encargada de realizar estos broches y llaveros que recordaban a nuestras despedidas de soltero y soltera, y que colocamos en una pequeña mesa para que, quien quisiera pudiera cogerlos, ¡volaron!
Llegados al postre, tocaba repartir ramo y muñecos. Como no queríamos los típicos muñequitos que luego no sabes ni qué hacer con ellos, le pedí a mi hermana que me hiciera unos muñecos de fieltro para meterlos dentro de unas tazas superpoderosas que compré en Mr. Wonderful (doy fe de que tienen poderes, ¡la pareja que los recibió se casa en mayo!)
Mi hermana, que trabajó cual wedding planner no remunerada, quiso sorprendernos regalándonos estos muñecos de fieltro con base que son ¡una réplica exacta de nosotros! Bueno vale, yo estoy más delgada y Carlos tiene unos pelos que ni Robert Smith... ¡pero son una pasada! Si alguien quiere unos, podéis pasaos por el facebook de Punto Y Aparte, o escribirle un mail a: pedidospuntoyaparte@gmail.com
Mi hermana, que trabajó cual wedding planner no remunerada, quiso sorprendernos regalándonos estos muñecos de fieltro con base que son ¡una réplica exacta de nosotros! Bueno vale, yo estoy más delgada y Carlos tiene unos pelos que ni Robert Smith... ¡pero son una pasada! Si alguien quiere unos, podéis pasaos por el facebook de Punto Y Aparte, o escribirle un mail a: pedidospuntoyaparte@gmail.com
Y continuamos con más sorpresas porque, además de un libro de recetas muuuy especial, diseñado y maquetado por todos nuestros amigos, en el que cada cual exhibe sus dotes culinarias, Natalia Delmar, actriz, bailaora y prima del novio, también quiso tener un gesto y bailarnos algo de flamenco....¡olé, olé y olé!
Abrumados por tanto regalo y generosidad, se nos olvidó abrir el baile... Teníamos pensado bailar la canción I´ll be you mirror de la Velvet, pero no pudo ser... Aún así lo pasamos pipa en la pista de baile, ¡prometo que el novio lo dio todo! Pusimos alpargatas para que las invitadas con taconazo pudieran bailar hasta reventar. Buscábamos unas de buena calidad y realizadas a mano, y es así como dimos con la empresa Sustraiak, un pequeño negocio familiar.
Como nuestra boda estaba plagada de gente dulce, también montamos un pequeño candy bar... pero no mucho ¡que luego hay resopón!
Pero, sin duda, el photobooth fue el gran éxito de la noche. Casi al borde de un ataque de nervios, pedí ayuda a mi cuñada Idoia, que se lo curró un montón. Pusimos una cámara polaroid para que la gente pudiera llevarse un recuerdo a casa, la idea gustó mucho y no hubo quien no pasara por allí a retratar ese momento ¡Hay unas fotos geniales!
Otro gran éxito de la noche fueron estas gafas luminosas que compramos en Lumifiesta... ¡muchas risas! (Nota para solteros: ayudan al ligoteo, que no veas...)
También triunfó el cigar corner que mi hermana y yo montamos el día anterior. Como dice mi prima, ¡ese día fumó hasta la abuela!
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viernes, 28 de febrero de 2014
La boda de Z&C: EL CÓCTEL...
Como buenos fiesteros, el cóctel de nuestra boda tenía que ser largo. Es en ese momento cuando la gente habla, se relaciona, se relaja con una copita de champagne... así que después de muchas vueltas a la cabeza, nos decantamos por acortar la cena y pasar más tiempo en el jardín. Y menos mal, porque se me pasó volando...
Para que la gente supiera lo que estaba comiendo, me hice con esta pizarra de mis sobrinos (¡gracias por prestármela!) y escribí sobre ella el menú de bienvenida con un rotulador especial para pizarra (comprado en Delipapel)
Para que la gente supiera lo que estaba comiendo, me hice con esta pizarra de mis sobrinos (¡gracias por prestármela!) y escribí sobre ella el menú de bienvenida con un rotulador especial para pizarra (comprado en Delipapel)
Los dos teníamos muy claro que queríamos amenizar el cóctel con música en directo, pero estábamos algo cansados del típico grupo de jazz, y el cuarteto de cuerda no va con nosotros... así que nos pusimos a buscar otras opciones. Nuestro Dj, Pedro Mirones, nos recomendó a Mikel Uraken, lo escuchamos y nos encantó, por lo que decidimos contar con él sin dudarlo. ¡Incluso hemos sabido que algunos invitados le compraron discos!
Con intención de que la gente pudiera sentarse a escuchar el concierto, me vino a la mente la idea de crear un pequeño picnic frente al cantante. Fue un capricho que se me antojó, ¡y la verdad es que quedó muy bonito! Lástima que lloviera tanto durante toda la mañana... ¡porque la novia hubiera sido la primera en sentarse y liberarse de la tortura taconil! Soy bajita, qué le vamos a hacer...
Para nosotros era muy importante que todos nuestros invitado@s se sintieran como en casa, por lo que las mesas auxiliares estaban decoradas con marcos de fotos, velas, libros... y flores silvestres en tarritos de cristal, aportando así un toque más cálido, informal y hogareño.
Como detalle emotivo, decidimos colocar un tendedero de momentos, donde la gente pudiera reconocerse a si misma en un momento feliz de su vida. Seleccionar todas las fotos que reflejaran esos momentos divertidos de familiares y amigos (y retocarlas para que todas fueran en blanco y negro ) fue una trabajera, pero mereció la pena.
Con la idea de personalizarlo, se me ocurrió combinar las fotos con poemas, ya que a Carlos le encanta recitar. Escogí algunos muy breves y los arranqué directamente del libro de poemas. Debo dar las gracias a Miren, de Dolci Momenti , que se encargó de colocar todos los detalles exteriores, ¡y absolutamente todo quedó precioso! Tal y cómo yo quería...
La tarde anterior a la boda, fui con mi hermana al restaurante, y con su ayuda transporté todo el material que compré y preparé, para poder colocar juntas todo lo de interior. Por supuesto, no podía faltar el libro de firmas. Como el Palacio San Joseren es tan espectacular, no quisimos recargarlo demasiado y nos decantamos por algo muy sencillo. Simplemente, colocamos la máquina de escribir antigua de mi padre, una bandeja con folios y un libro en el que la gente pudiera escribir a mano.
También pusimos detalles divertidos en el baño, como unas chapas superpoderosas que compré en Mr. Wonderful, que fueron muy comentadas, ¡éxito total! Además de un pequeño kit de emergencia que más de uno utilizó...
jueves, 20 de febrero de 2014
La boda de C & Z... ¡la nuestra!
Bienvenidos a nuestra boda...
20 de Septiembre de 2013
Carlos y yo nos conocimos en un curso de teatro, por lo que desde un principio estaba clara la temática de nuestra boda. Incluso hasta en la invitación, diseñada y realizada por nosotros, hubo un guiño teatral... (Podeís verla aquí)
Los dos teníamos claro que nos gustaría una ceremonia al aire libre, ni Iglesias ni juzgados... El Palacio San Joseren, con sus árboles centenarios y ese edificio que te transporta a otra década, resultó perfecto.
El día 20 amaneció lluvioso pero, cuando ya casi estábamos resignados al plan B, los cielos decidieron darnos una tregua. Finalmente, pudimos celebrar la ceremonia tal y como habíamos previsto. Por supuesto, ¡nada de sillas con fundas blancas! ¿Os acordáis de este post?
En el "altar", decidimos colocar libros antiguos de teatro, una bola del mundo (que mi madre tenía por casa) para simbolizar nuestro espíritu viajero, y fotos de nuestros abuelos para que, de alguna manera, también estuvieran presentes en ese momento. Miren, de Dolci Momenti, se encargó de colocarlo todo requetebonito.
Bajo nuestros pies, se me ocurrió poner una alfombra que perteneció a la abuela de Carlos. Además del gesto sentimental, estéticamente me gustaba mucho cómo quedaba sobre la hierba...
Carlos hizo su entrada del brazo de su madre, con la canción This is the One, the los Stone Roses. Un temazo que consiguió que la gente se levantara y comenzara a silbar y aplaudir. ¡Momentazo del novio!
Un séquito de pequeñajos que no tenían muy claro el camino hacía el altar me acompañaba... Todos vestidos de pies a cabeza por Novelle, ¡guapísimos y rebeldes!
La música que escogí para mi entrada fue la canción Make you feel my love, de Bob Dylan. Fue un momento muy emotivo, lleno de nervios, de ilusión y de mucha alegría. Es increíble salir del coche y comenzar a ver caras conocidas. Y de pronto, verlo a él... tan guapo, tan feliz, tan sonriente...
La ceremonia fue preciosa. Le pedimos a nuestro profesor de teatro que nos casara, así que os podéis imaginar... estuvo llena de momentos emotivos.
No faltaron poemas de Mario Benedetti, Neruda... y tampoco esa preciosa canción vasca de Mikel Laboa, Txoria txori, cantada a dúo por Mitxel & Ane, y con Ibon & Urko a la trikitixa. Consiguió arrancar la lágrima a más de un@, y es que la letra es tan bonita y dice tanto en tan poco...
Hegoak ebaki banizkio...
...si le hubiera cortado las alas
nirea izango zen...
...sería mío
ez zuen alde egingo...
...no hubiera escapado
bainan horrela ez zen gehiago txoria izango...
...pero de ese modo no sería un pájaro
eta ni txoria nuen maite...
Mi sobrina nos trajo las alianzas con mucho cuidado, en una cajita de puros que yo le había preparado días antes. Recuerdo aquellos momentos de lija y pintura... podéis verlo aquí. De fondo sonaba Pale Blue Eyes, de The Velvet, nuestra canción.Para terminar la ceremonia (y ya que el tiempo acompañaba), escogimos un hit alegre, Here comes the sun de los Beatles, y en lugar de arroz, pompas de jabón. Y también hubo besos, muchos besos...
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