miércoles, 27 de febrero de 2013

Cucharadas de fotoperiodismo

A estas alturas, me preocupaba mucho no encontrar un fotógrafo libre para septiembre, por lo que Carlos y yo incluso nos planteamos el no contratar un fotógrafo profesional y conformarnos con fotos más de andar por casa... Pero, en un acto impulsivo de esperanza, mientras Carlos prestaba atención a las noticias que pasan por el mundo, yo me introduje en el mío propio y me puse a buscar fotógrafos como loca. Ofertas había muchas, pero tan solo encontré dos que me gustaran, así que crucé los dedos y contacté con ellos sin demasiadas esperanzas. Llegó el primer e-mail: lo siento pero no tengo disponible esa fecha y, contra todo pronóstico, mantuve la calma.

Mientras esperaba la respuesta de la segunda fotógrafa (que era la que más me interesaba), seguí buscando alguno más, por si las moscas... La mayoría se dedicaban a fotografiar posados pasados de moda, que luego se veían súper retocados, con un montón de photoshop que se nota a millas...

Todo cambia y evoluciona, y las bodas no son menos. La última tendencia en fotografía bodil es el FOTOPERIODISMO, osea, fotografiar las cosas que pasan tal y como pasan, de manera natural y espontánea. El fotoperiodismo no hace que las cosas sucedan, simplemente capta lo que realmente ha sucedido. Por lo tanto, si tu fotógrafo te pide que te sientes en un banco y sonrías a cámara, si coloca tu ramo de flores sobre la mesa cuando en principio estaba sobre el sofá, si te pide que te coloques junto a la ventana, mires al espejo... está alterando la realidad, por lo que no se trata de un fotoperiodista.

Por supuesto, cada cual tiene sus gustos y es completamente libre de escoger el estilo de fotógrafo que le de la gana, ¡faltaría más!, pero dada mi timidez en este ámbito y el repelús de Carlos hacia las fotos-posado, para nosotros era muy importante encontrar  unos fotógrafos que se dedicaran al fotoperiodismo (unos que prácticamente sean invisibles). Si vosotros también estáis pensando en contratar algo así, tened mucho cuidado, porque esta palabra tan de moda vende mucho, y más de un fotógrafo empieza a denominarse fotoperiodista sin serlo. Por suerte, nosotros conseguimos encontrar unos cerca de casa. Solo nos faltaba saber si tenían disponibilidad...

Y justo cuando empezaba a creer que no tendría fotógrafo, llegó el e-mail con buenas noticias. Tenían la fecha libre y querían conocernos en persona. ¡Así que para allá nos fuimos!

Solo puedo decir que son una pareja encantadora. Lena, la fotógrafa principal, es inglesa y tiene una visión artística que me gusta muchísimo. Agus es su pareja, y es el paparazzi en este tándem de fotoperiodistas que se hacen llamar Spoon & Spoon. Según nos contaron, huyen de las fotos en las que la gente posa, buscando la realidad del momento. Lena definió así su trabajo: lo que nosotros hacemos es narrar la historia de ese día mediante fotos. Puede que fotografiemos los zapatos de la novia tirados por el suelo, pero sólo si están tirados en el suelo, nosotros no vamos a ir a colocarlos. Simplemente, fotografiamos lo que vemos, lo que pasa. ¡Sí, sí y sí! ¡Justo lo que queríamos! ¡Naturalidad!

Ahora, solo queda esperar que el día de la boda pasen cosas interesantes que puedan ser fotografiadas. Quién sabe, quizá inmortalicemos gestos tan divertidos como los de estas fotos que he encontrado:


¡Feliz día!

SÍGUEME
zetaypetra en Twitter / zetaypetra en facebook
zetaypetra@gmail.com 












1 comentario:

  1. últimamente no paraba de oir fotoperiodismo por todos lados y no sabía lo que era, mil gracias por la aclaración.

    ResponderEliminar

MUCHAS GRACIAS POR COMENTAR!!!